Consejos para la dispepsia

Lo primero que hay que hacer es modificar nuestros hábitos alimenticios y estilo de vida. Disminuir el consumo de alimentos flatulentos, bebidas con gas, comer despacio masticando bien los alimentos sin hablar de forma excesiva, evitar abusar del consumo de chicle o caramelos, practicar ejercicio físico… son medidas que pueden ayudarnos. El uso de fármacos antiflatulentos, como los derivados de la simeticona o dimeticona pueden ser útiles. A veces y en función de los síntomas asociados, los espasmolíticos, procinéticos y fármacos ansiolíticos o antidepresivos a bajas dosis pueden ayudar a resolver el problema. Masticar bien los alimentos, comer y beber lentamente Beber poca cantidad de líquido durante las comidas (agua, vino, zumos), sin gas, se recomienda no utilizar pajitas Evitar chupar caramelos y mascar chicle. No fumar No realizar comidas demasiado copiosas o de condimentación fuerte. Utilizar técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno y papillote. Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasar en frío, mejora su conservación y su calidad nutricional). En caso de estreñimiento, no se deben efectuar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que pueden crear más gases y molestias. Lo conveniente es introducir progresivamente los alimentos ricos en fibra.

Dispepsia funcional y su tratamiento

En cuanto a las tres estrategias terapéuticas aceptadas se realizarían las siguiente actuaciones en función de la sintomatología, y aparición o no de datos de alarma:  La estrategia “test and treat”, que incluye el diagnóstico no invasivo de la infección por H. pylori y tratamiento erradicador en los individuos infectados o  Tratamiento sintomático en los no infectados: el tratamiento empírico con un antisecretor o un fármaco procinético que se podrán tomar juntos o de forma individual según los síntomas del paciente.   ¿CUALES SERÍAN LAS CONSEJOS GENERALES QUE DEBERIA REALIZAR LOS PACIENTES CON SINTOMAS DISPÉPTICOS?  Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol y perder peso se pueden utilizar como medidas coadyuvantes en el tratamiento no solamente por su posible efecto sobre los síntomas sino también por su potencial beneficio sobre el estado de salud general del individuo.  Los hábitos nutricionales también tienen mucha importancia, debiendo adaptar la dieta según los síntomas. Por ejemplo, si predominen síntomas tipo dolo epigástrico, deberíamos evitar los alimentos que aumenten la secreción excesiva de ácidos clorhídrico del estomago o sean irritantes de la mucosa, así como evitar el reflujo gastroesofágico. En pacientes que predominen síntomas de distrés postpandrial con aumento de gas y meteorismo intestinal debemos evitar alimentos muy flatulentos, evitar alimentos que retrasen el vaciamiento gástrico y comidas muy copiosas.   

¿Qué es el meteorismo?

¿QUÉ ES EL METEORISMO? Habitualmente hablamos de meteorismo para referirnos a la aparición de síntomas relacionados con la presencia de gas en el intestino, bien por un exceso de aire intestinal o por un aumento de la sensibilidad del intestino al gas.  El gas intestinal proviene de la ingesta, es decir, de lo que comemos o de la forma en que lo hacemos, de la fermentación de alimentos en el colon (las bacterias del intestino degradan los alimentos pudiendo formar gas) o de la difusión (o paso) de determinados gases desde la sangre al intestino. ¿POR QUÉ SE PRODUCE? El meteorismo puede ser una manifestación de otras enfermedades, tales como intolerancias a determinados alimentos (por ejemplo la intolerancia a la lactosa o a la fructosa), alteraciones en la flora bacteriana habitual del colon, como ocurre por ejemplo, al consumir determinados antibióticos que pueden modificar el equilibrio entre las bacterias del colon, la enfermedad diverticular del colon, algunos tipos de síndrome de intestino irritable… En ocasiones las causas pueden venir de un exceso de la ingesta de aire al comer muy rápido o en situaciones de estrés, el consumo de alimentos flatulentos o bebidas con gas, etc.   ¿QUÉ SÍNTOMAS QUE ORIGINA? La presencia de meteorismo puede manifestarse por la presencia de gran cantidad de eructos, es decir, aire eliminado a través de la boca, que suele ser aire del estómago. Además es frecuente que haya distensión del abdomen, con ruidos intestinales, ventosidades y en ocasiones dolor provocado por la mayor sensibilidad del intestino al gas.   ¿QUÉ TRATAMIENTOS PUEDEN UTILIZARSE? Lo primero que hay que hacer es modificar nuestros hábitos alimenticios y estilo de vida. Disminuir el consumo de alimentos flatulentos, bebidas con gas, comer despacio masticando bien los alimentos sin hablar de forma excesiva, evitar abusar del consumo de chicle o caramelos, practicar ejercicio físico… son medidas que pueden ayudarnos. El uso de fármacos antiflatulentos, como los derivados de la simeticona o dimeticona pueden ser útiles. A veces y en función de los síntomas asociados, los espasmolíticos, procinéticos y fármacos ansiolíticos o antidepresivos a bajas dosis pueden ayudar a resolver el problema. Cuando el meteorismo es síntoma de una enfermedad concreta (por ejemplo la intolerancia a la lactosa), el tratamiento deberá ser el de la enfermedad responsable (en este caso restringir la lactosa en la dieta). ¿CUALES SON LAS RECOMENDACIONES GENERALES PARA PACIENTES CON METEORISMO? Masticar bien los alimentos, comer y beber lentamente Beber poca cantidad de líquido durante las comidas (agua, vino, zumos), sin gas, se recomienda no utilizar pajitas Evitar chupar caramelos y mascar chicle. No fumar No realizar comidas demasiado copiosas o de condimentación fuerte. Utilizar técnicas culinarias que menos grasa aportan a los alimentos: al agua -cocido o hervido, vapor, escalfado, rehogado, plancha, horno y papillote. Utilizar moderadamente: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados (desgrasar en frío, mejora su conservación y su calidad nutricional). En caso de estreñimiento, no se deben efectuar cambios bruscos en la dieta en cuanto a su contenido en fibra, ya que pueden crear más gases y molestias. Lo conveniente es introducir progresivamente los alimentos ricos en fibra.  

¿Cuáles son las enfermedades que más habitualmente se asocian a síntomas de dispepsia?

¿Cuáles son las enfermedades que más habitualmente se asocian a síntomas de dispepsia? La infección por Helicobacter pylori sería de las primeras patologías a descartar y la presencia de gastritis, también la sospecha de ulceras gástrica o duodenal. Y también se asocia a la toma de fármacos como los AINES, digoxina, anticoagulantes….  También es muy frecuente en pacientes con diabetes mellitus porque a veces asocia gastroparesia y dismotilidad gástrica. Descartar enfermedad celiaca, sensibilidad al gluten no celiaca Y más raramente a pancreatitis crónica, tumores digestivos, trastornos metabólicos….   ¿ Qué es el helicobacter pylori ? Helicobacter pylori es una bacteria gramnegativa con forma de bacilo helicoidal que habita en el epitelio gástrico humano y que es capaz de penetrar en el epitelio gástrico produciendo diversas patologías. La Infección suele contraerse en la infancia con una trasmisión fecal oral. Su prevalencia en muy alta en España con un 50-60% población infectada. Entre el 30-40% de la población infectada desarrollaran gastritis.  Entre un 10% y un 20% de los individuos infectados por H. pylori desarrollaran una úlcera péptica en algún momento de su vida. Además, alrededor de un 1% presentará complicaciones de la úlcera como hemorragia o perforación.  La infección por H. pylori es también el principal factor de riesgo para el adenocarcinoma y el linfoma Malt gástricos.      ¿COMO PUEDE EL HELICOBACTER PROVOCAR SÍNTOMAS DE DISPEPSIA, O PROVOCAR UNA GASTRITIS O ÚLCERAS? El Helicobacter pylori (Hp) es una bacteria muy frecuente en nuestro medio que se ha adaptado a vivir en el ambiente ácido de la cavidad gástrica, localizándose en la capa más superficial de la mucosa gástrica.  El Hp puede provocar que el estomago sea más vulnerable al daño ácido péptico ya que puede liberar enzimas y toxinas provocando una reacción inflamatoria y producir lesiones como gastritis y ulceras gastroduodenales. Los factores medio ambientales que pueden favorecer la aparición de ulceras en pacientes con infección por Hp son el hábito tabáquico, ingesta de alcohol, bajo nivel socio económico, malos hábitos nutricionales y de higiene y patologías previas. Las ulceras se producen en mayor frecuencia en la edad adulta y en pacientes con antecedentes previos de ulceras pépticas.   ¿CÓMO PUEDE DETECTARSE EL HELICOBACTER PYLORI? Existen distintas formas de estudiar la infección por Hp.  Se pueden utilizar pruebas invasivas como una gastroscopia con toma de biopsias que identificaría la bacteria al estudiarla en microscopio o con una prueba rápida de ureasa. Habitualmente se utilizan pruebas no invasivas como el Test de aliento o detección de antígenos de Hp en heces.  Actualmente la prueba más adecuada por su comodidad, alta capacidad diagnostica y bajo riesgo es el Test de aliento con urea marcada con 13C.  ¿QUE TRATAMIENTO TIENE LA DISPÉPSIA FUNCIONAL? En cuanto a las tres estrategias terapéuticas aceptadas se realizarían las siguiente actuaciones en función de la sintomatología, y aparición o no de datos de alarma:  la estrategia “test and treat”, que incluye el diagnóstico no invasivo de la infección por H. pylori y tratamiento erradicador en los individuos infectados o  tratamiento sintomático en los no infectados: el tratamiento empírico con un antisecretor o un fármaco procinético que se podrán tomar juntos o de forma individual según los síntomas del paciente ¿ Cuales son los síntomas que más deben preocupar a pacientes y médicos para realizar estudios?  Síntomas y signos de alarma en un paciente con dispepsia no investigada  Pérdida de peso significativa no intencionada  Vómitos intensos y recurrentes Disfagia/ Odinofagia Signos de sangrado digestivo (anemia, hematemesis o melena)  Masa abdominal palpable Ictericia Linfadenopatías  ¿Y qué pruebas diagnosticas se deberían realizar para estudiar un paciente que acude por dispepsia?  A día de hoy el tratamiento de la DF es sintomático, disponiendo de diversos recursos que debemos combinar e individualizar para cada paciente (“hacerle el traje a su medida”) y aplicando el principio de que la medicina es un arte. No existen las enfermedades sino los enfermos La gastroscopia es la técnica de elección para la evaluación de la dispepsia no investigada  En condiciones óptimas, la endoscopia inicial asociada a tratamiento en función de los hallazgos endoscópicos, es altamente efectiva en el manejo de los pacientes con dispepsia no investigada.  En los pacientes con dispepsia no investigada menores de 55 años y sin síntomas ni signos de alarma se recomienda la estrategia “test and treat” como primera opción, por delante del tratamiento antisecretor empírico o la endoscopia.    ¿En qué consiste una gastroscopia?  La gastroscopia es una técnica endoscópica que permite la visión directa del esófago, estomago y duodeno mediante la utilización de un tubo flexible que lleva incorporado una cámara que proyecta la imagen a una pantalla de televisión. Es un método diagnostico imprescindible para las patologías digestivas  ya que permite la toma de biopsias de lesiones gástricas y además permite realizar procedimientos terapéuticos como dilataciones, extirpación de pólipos, tratamiento de hemorragias digestivas… entre otras muchas posibilidades. La técnica se realiza con sedación por lo que es muy bien tolerada por los pacientes y es muy segura.

Dispepsia, ¿es muy frecuente?

¿Es muy frecuente la dispepsia?  La dispepsia es un motivo de consulta médica muy común, tanto en la consulta de medicina de familia como en la consulta aparato Digestivo (varia según las series publicadas entre un 14-45% población mundial).  Su elevada frecuencia conlleva un consumo considerable de recursos sanitarios consultas, pruebas, fármacos y tiene un impacto importante sobre la calidad de vida y la productividad laboral.  Los síntomas dispépticos ocasionales se presentan a menudo en individuos sanos y la mayoría de las veces carecen de significado patológico.      ¿Cuáles son los factores de riesgo o situaciones que se relacionan con la aparición de la dispepsia?  Los fármacos, especialmente los AINE son una causa frecuente de dispepsia. También se han relacionado los síntomas dispépticos con las situaciones de estrés y con la ansiedad. Los antecedentes de úlcera péptica, la historia de úlcera péptica, la edad > 60 años, el uso de anticoagulantes o de corticosteroides, y la utilización concomitante de múltiples AINE y/o AAS.  LA infección por Helicobacter pylori se asocia muy estrechamente a los síntomas dispépticos  Se identifican también como factores de riesgo controvertidos: el uso concomitante de clopidogrel y de los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Los factores desencadenantes y predisponentes por los que se origina la dispepsia funcional no están claramente establecidos. Entre los mecanismos propuestos se incluyen:  Alteraciones de la función motora (fracaso de los fenómenos de relajación adaptativa del fundus tras la ingesta de alimento, enlentecimiento del vaciado gástrico, defectos de contracción e hipomotilidad del antro, alteración de la motilidad intestinal),  Las alteraciones de la sensibilidad visceral (hipersensibilidad del estómago a la distensión y sensibilidad anormal al ácido),  Los mecanismos relacionados con la respuesta a las infecciones o a alteraciones de la inmunidad o como manifestaciones de desajustes psicológicos. 

Médico especialista del aparato digestivo Nutrición Clínica Prevención del Cáncer Digestivo Profesora universitaria en Ciencias de la Salud Directora científica de la Comisión web de la Sociedad Española de Aparato Digestivo