En cuanto a las tres estrategias terapéuticas aceptadas se realizarían las siguiente actuaciones en función de la sintomatología, y aparición o no de datos de alarma: 

  1. La estrategia “test and treat”, que incluye el diagnóstico no invasivo de la infección por H. pylori y tratamiento erradicador en los individuos infectados o 
  2. Tratamiento sintomático en los no infectados: el tratamiento empírico con un antisecretor o un fármaco procinético que se podrán tomar juntos o de forma individual según los síntomas del paciente.

 

¿CUALES SERÍAN LAS CONSEJOS GENERALES QUE DEBERIA REALIZAR LOS PACIENTES CON SINTOMAS DISPÉPTICOS? 

Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol y perder peso se pueden utilizar como medidas coadyuvantes en el tratamiento no solamente por su posible efecto sobre los síntomas sino también por su potencial beneficio sobre el estado de salud general del individuo. 

Los hábitos nutricionales también tienen mucha importancia, debiendo adaptar la dieta según los síntomas.

Por ejemplo, si predominen síntomas tipo dolo epigástrico, deberíamos evitar los alimentos que aumenten la secreción excesiva de ácidos clorhídrico del estomago o sean irritantes de la mucosa, así como evitar el reflujo gastroesofágico.

En pacientes que predominen síntomas de distrés postpandrial con aumento de gas y meteorismo intestinal debemos evitar alimentos muy flatulentos, evitar alimentos que retrasen el vaciamiento gástrico y comidas muy copiosas. 

 

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